El Lipedema te condiciona pero no te define. Esta silenciosa compañera te va a acompañar en todo lo que hagas durante el resto de tu vida, así que más te vale tener una buena relación con ella. Para ello, vas a desarrollar herramientas fruto del autoconocimiento. Aquí te dejo algunas de las mías.

"Lo mejor que puedes hacer es escuchar a tu cuerpo, el Lipedema te habla."

Busca, infórmate, experimenta... Confecciona tu propio kit de herramientas personalizado. Ni el mejor de los médicos tiene todas las respuestas.

Medias de compresión de tejido plano

Al ser una patología inflamatoria, las medias de compresión te van a ofrecer alivio y confort con el dolor y la pesadez. Deben ser confeccionadas a medida por una ortopedia con experiencia. Son una inversión en salud: aunque son caras, puedes consultar con tu médico de cabecera para que la Seguridad Social cubra parte del coste.

Cirugía de descarga

En mi caso, la cirugía ha sido determinante. He pasado por 3 intervenciones de descarga en el Instituto Rubí y no hay día en que no me alegre de esa decisión. Puedes leer mi experiencia detallada en la serie de artículos de mi diario.

Actividad física y descanso

La actividad física ligera es un MUST: caminar, nadar, yoga... y sobre todo, entrenamiento de fuerza guiado. El músculo es tu mejor aliado: estimula la circulación y activa el sistema linfático. Pero tan importante como el ejercicio es un buen descanso. Una buena almohada, incluso para viajar, marca la diferencia en la recuperación.

Alimentación Antiinflamatoria

Ya lo hemos hablado: la base debe ser una dieta antiinflamatoria. Elimina las 3 "A": Azúcar, Alcohol y Harinas refinadas. En este artículo te cuento más sobre cómo el ayuno intermitente me ha ayudado a desinflamarme.

Tratamientos adicionales

El drenaje linfático manual, las botas de presoterapia y la radiofrecuencia son grandes aliados. Yo decidí comprar mi propio equipo de presoterapia para casa; a la larga sale más barato y puedo usarlo a diario. Ayuda enormemente a reducir la inflamación crónica y la retención de líquidos.

Una carrera de fondo

Sin prisa pero sin pausa. Habrá días malos en los que no querrás ni mirarte al espejo... esos días date un respiro, concédete un capricho y retoma al día siguiente con el doble de energía.

¡Un paso atrás solo para coger impulso!

Aquí os dejo el siguiente artículo: Mi primera liposucción


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