En Marzo me puse en manos del Dr. Rubí y la Dra. Bendito para realizar la primera de 4 cirugías de liposucción por Lipedema. Una liposucción VASER de alto volumen con anestesia tumescente de la cara posterior y lateral de los muslos, glúteos y cartucheras, donde se extrajeron 12 Litros de grasa lipedematosa.

El resultado estético de la primera liposucción no fue óptimo. Al extraer tantos litros de grasa quedaron imperfecciones, hoyos y bultos que serán corregidos en la próxima cirugía en Diciembre. Te dejo aquí mi experiencia con la segunda y la tercera liposucción por Lipedema.

Sin embargo la recuperación fue rápida y bastante buena dado que la grasa en esa zona estaba bastante blandita.

Esta cirugía fue el principio de un viaje que aún no ha acabado.

El preoperatorio y la preparación

La preparación y los cuidados previos en una cirugía por Lipedema son casi tan relevantes para obtener un buen resultado durante la cirugía como los cuidados postoperatorios.

Además de las pruebas preoperatorias que te van a realizar en el Hospital que hayas elegido para tu cirugía (analítica completa, electrocardiograma y visita al anestesista) y que te va a pautar tu cirujano y la visita a la ortopedia para las prendas de compresión, hay otra serie de cosas que te recomiendo encarecidamente hacer antes de la intervención porque te van a ser de gran ayuda a la hora de pasar un mejor postoperatorio.

La primera es que reserves unas 5 sesiones de Radiofrecuencia (Indiba u Onix) para antes de la cirugía. Te ayudará a preparar la piel para que retraiga mejor y ablandará la grasa para que resulte más fácil su extracción. También te puedes plantear comprar una máquina de radiofrecuencia para tener en casa. Si, como yo, te vas a someter a varias intervenciones por Lipedema es más rentable comprarla ya que con un par de bonos de 20 sesiones la has amortizado y le vas a sacar mucho rendimiento.

Tras la intervención vas a estar un tiempo convaleciente, donde tu actividad física se verá disminuida, es por eso que conviene llegar al día D en buena forma, aprovecha las semanas previas para salir a caminar cada día. Una fitband te ayudará a monitorizar tu progreso.

Ducharse puede ser una odisea las primeras semanas, asegúrate de tener un taburete que puedas meter en la ducha, así como una esponja natural suave; yo aproveché además para cortarme el pelo para que resultara más sencillo lavarlo.

Hazte con una bola grande de Pilates: te servirá tanto para poner los pies en alto como para sentarte sobre ella. Cuando ya no puedas soportar más estar sentada o tumbada esa bola será tu mejor amiga.

Ten preparada una almohada o cojín para elevar las piernas en la cama de lo contrario te levantarás con las piernas muy congestionadas.

Al menos una semana antes de la intervención empieza a tomar estos suplementos nutricionales:

El Colágeno es fundamental para regenerar el tejido muscular que va a ser dañado durante la intervención, además de aportar flexibilidad para la retracción de la piel. Vas a perder bastante sangre en la cirugía, el Hierro te ayudará a no tener anemia tras la operación y no sentirte débil y decaída. La Vitamina C te ayudará a metabolizar el Hierro, además de prevenir una gripe oportunista. La Equinácea Purpurea preparará su sistema inmunológico para el shock que tiene que afrontar.

Asegúrate de tener 2 o 3 camisetas/vestidos holgados, no vas a querer ponerte otra cosa. Te van a venir muy bien 2 bikinis de esos que se anudan a los lados y unas zapas tipo Crocs; yo compré estas que son mucho más baratas y van igual de bien. Junto con los pantalones de compresión VOE van a ser tu indumentaria durante todo el postoperatorio.

Tu médico también te va a prescribir una serie de medicamentos para el postoperatorio que te conviene tener en casa antes de la cirugía, principalmente analgésicos, antibióticos, heparina y algún sedante para dormir. A esa lista yo añadiría:

Asegúrate de tener reservadas 20 visitas a domicilio de tu fisioterapeuta para el drenaje linfático manual y otras 10 sesiones de Radiofrecuencia para cuando acabes con las sesiones del fisio. Te aseguro que vas a esperar la visita del fisio como agua de Mayo para liberar la presión.

Tu cuerpo te va a demandar proteínas y vitaminas cuando vuelvas a casa del hospital, asegúrate de tener provisiones en la nunca. Yo siempre tengo gelatinas sin azúcar, caldo de huesos casero congelado y batidos proteicos además de muchos zumos sin azúcar y Boleros.

Deja la maleta para el Hospital preparada cuanto antes: las prendas de compresión para después de la cirugía, una camiseta/vestido holgado, un bikini, una chaqueta holgada, las Crocs, unos calcetines cómodos y el nececer. El Tablet por si quieres ver Netflix, la Nintendo Switch que me regaló mi marido y un cargador para el móvil. Yo me llevé también zumo de naranja, pan de centeno, paté y fruta para los dos. La comida de hospital es muy deprimente.

Esas primeras semanas vas a necesitar ayuda para todo: ir al baño, vestirte, desvestirte, ducharte, calzarte... Por eso todos estos TIPS te ayudarán a ser más independiente y que el postoperatorio resulte más llevadero. A mí me ayudó mucho con los nervios de los días previos a la cirugía el saber que tenía todo el postoperatorio organizado y resuelto. Esos días vas a tener suficiente con lidiar con la incomodidad y el dolor, no vas a querer preocuparte de nada más.

El Día D

Llevaba en ayunas desde la medianoche anterior cuando llegué al Hospital para la cirugía. Eran las 8 de la mañana. Estaba muy nerviosa y muerta de sed, además había tenido que ir sola porque mi marido trabajaba.

Tras el proceso de admisión me acompañaron a mi habitación. Tuve tiempo de darme una ducha y de ponerme aún más nerviosa mientras esperaba a que la enfermera me trajera el camisón. Al rato llegó el celador con la camilla. Nos íbamos al quirófano. Nunca me habían operado así no tenía ni idea de lo que me esperaba. Por eso cuando me dejaron en el Área de Reanimación pensé que la cirugía se había retrasado.

Enseguida llegó la Dra. Bendito para explicarme lo que iba a suceder y que ella se encargaría de avisar a mi marido en cuanto saliera del quirófano. Al momento llegó la anestesista que me explicó que me anestesiarían en el quirófano porque primero había que pintarme. Me llevaron al quirófano y allí los cirujanos procedieron a pintar las áreas de mis piernas a descargar en esta primera intervención.

La anestesista me explicó que la intervención requería de anestesia epidural, pero que me pondría un sedante para que no me enterase de nada. "Cuenta hasta 10" me dijo... no llegué ni al 4.

Me desperté en el Área de Reanimación, en el lado contrario de donde me colocaron al llegar... Mi primer pensamiento fue "Dios, siento como si me hubiera atropellado un camión" Además, aún me duraba el efecto de la epidural y la enfermera me pedía que intentara mover los dedos de los pies... Me centré con todo mi ser en esa tarea ya que me costaba muchísimo mantenerme despierta. Al momento la Dra. Bendito vino a verme y a decirme que todo había salido muy bien y que ya había hablado con mi marido, que me esperaba en la habitación. ¡Habían pasado casi 5 horas!

Ya en la habitación empecé a estar más lúcida aunque aún me costaba hablar con claridad. Tenía muchísima sed y la enfermera me trajo un montón de botellas de agua.

Esas primeras horas en el hospital pasaron muy rápido y enseguida me dormí, estaba agotada. A media noche tuve que ir al baño y ahí empezó lo divertido. Tienes que empezar a caminar cuanto antes, es una parte fundamental de tu recuperación. Al día siguiente los doctores me dieron el alta por la mañana y a medio día nos fuimos a casa. Salí del hospital tal y como había llegado, por mi propio pie.

Es fundamental que no te dejes vencer por el dolor y la incomodidad; tienes que moverte y retomar la actividad desde el primer momento, eso acelerará tu recuperación.

El día después, empieza el Postoperatorio

Esta es la etapa más crítica de la intervención. El 50% del resultado final va a depender de que te tomes muy en serio tu participación en tu recuperación. Una vez en casa empieza la rutina de recuperación: a primera hora la sesión con el fisioterapeuta. Hay que empezar a prepararse un rato antes, quitarse los pantalones de compresión por primera vez es una fiesta. Y volvérselos a poner después del fisio ni te cuento. Tómate tu tiempo.

Las primeras 24 horas en casa son las peores en cuanto a dolor. Después todo mejora, a mí me ayudó muchísimo el extracto de CBD y ponerme HARPASUL después de la sesión con el fisio.

Sigue tomando el Hierro, la Vitamina C, el Colágeno y la Equinácea, además del combo de medicamentos que te prescriba tu médico. No te saltes la heparina ni un solo día.

Los primeros días no vas a poder ducharte por las incisiones y los puntos, pero lo vas a desear terriblemente. La primera ducha ve con cuidado y ten el taburete a mano, yo me mareé muchísimo. Aprovecha este momento para ponerte los aceites.

La primera semana es la más dura, la inflamación llega a su punto álgido al tercer día tras la operación por Lipedema, después empieza a remitir poco a poco. Te vas a sentir débil y dolorida. Estar sentada o tumbada va a ser complicado, echa mano de la bola de Pilates, lo agradecerás, y mantente distraída. Dormir puede ser todo un reto los primeros días, el CBD tendrá tu mejor aliado. Si te resulta imposible dormir boca arriba inténtalo boca abajo, pero siempre con las piernas elevadas.

Es muy importante caminar cortas distancias pero constantemente. Levantarse a beber agua y al baño con cuidado pero con normalidad. La segunda semana la mejora se nota considerablemente, menos dolor y menor inflamación. Además ya dominarás el ritual de quitarse y ponerse las prendas de compresión. Es momento de hacer una primera incursión al mundo exterior. Yo me iba con el carrito de la compra a modo de andador hasta la panadería o hasta la frutería. Da igual el pretexto, la idea es salir a caminar unos cientos de metros cada día.

Para cuando acabes con las sesiones con el fisioterapeuta tienes que ser capaz de salir a pasear todos los días, mucho mejor si puedes ir andando a las sesiones de Radiofrecuencia. Cuando acabes con estas llevarás más de un mes de postoperatorio y estarás muy cerca del final. Sigue caminando todos los días durante un par de meses. Si ya tienes la máquina de presoterapia en casa es el momento de empezar a usarla regularmente.

Yo llevé las prendas de compresión 24 horas al día durante un mes completo. Aun las uso cuando salgo a hacer deporte o cuando tengo que pasar mucho tiempo de pie o sentada.

Al poco de haber terminado la recuperación de la primera liposucción ya me estaba preparando para la segunda.