Nuestro sueño siempre había sido salir de la ciudad e irnos a vivir a una granja, buscando un estilo de vida más sencillo y más autosuficiente.

Una huertita, unas gallinas, unas cabritas, placas solares, un manantial de agua y un buen terreno para nuestros perros y nuestros gatos. No buscábamos nada más, pero tampoco nada menos. Nos ha llevado unos años conseguirlo ¡pero finalmente lo hemos logrado!

Encontrar la casa de nuestros sueños ha implicado hacer muchos cambios: dejar nuestros empleos tradicionales, desarrollar nuevas fuentes de ingresos y mudarnos a otro país. Todo esto mientras organizábamos una boda en pandemia, descubríamos el Lipedema y programábamos cirugías. ¡Nos gustan los retos!

Volver a la granja, a la vida en el campo, a las raíces.

"Una vida nueva llena de retos y de satisfacción"

¿Por qué tomamos esa decisión?

Tanto mi marido como yo nos dimos cuenta hace tiempo de que no nos iban los convencionalismos. El plan tradicional de estudiar, hipotecarse y trabajar para pagar deudas no encajaba con nuestra filosofía.

Haber estado "dentro de la rueda" nos pasó factura: ansiedad, estilos de vida poco saludables e insatisfacción. Eso nos llevó a cuestionarnos todo: ¿Queríamos más dinero o más tiempo? ¿Más felicidad o más responsabilidades?

"No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita"

Ahorramos lo suficiente para financiar este cambio, y hacerlo mientras afrontábamos las cirugías por Lipedema fue todo un desafío, pero fundamental para nuestra paz futura.

La vuelta al campo

La vida en la granja es más sencilla y, por ende, tus necesidades también lo son. Lo primordial es lo único importante; todo lo demás se vuelve accesorio, y eso te aporta una gran paz mental.

Ese ruido mental del que hablaba en otros artículos desaparece, dejando espacio para la creatividad. Entonces eres capaz de pensar de forma diferente, encontrando soluciones originales que nunca te habrías planteado antes.

Te descubres resolviendo situaciones que en otra vida te habrían atormentado. La vida en la granja te cambia para siempre, y lo hace de un modo que te gusta.

"Loco es el que hace siempre lo mismo y espera un resultado diferente."

— Albert Einstein