Si alguna vez has sentido que, por mucho que te esfuerces con la dieta y el gimnasio, tus piernas no cambian de volumen, no estás sola. El lipedema es una enfermedad crónica donde la grasa se acumula de forma desproporcionada, y es crucial entender que esta grasa es metabólicamente distinta a la grasa común.

¿Por qué la grasa del lipedema es diferente a la obesidad común?

A diferencia de la obesidad generalizada, la acumulación de tejido en el lipedema está vinculada a una inflamación crónica y alteraciones en el sistema linfático. Por esta razón, muchas pacientes presentan un tronco superior normopeso mientras sus extremidades mantienen un volumen que no responde a la restricción calórica tradicional.

Es una situación frustrante que a menudo retrasa el diagnóstico, ya que la báscula no siempre refleja la realidad del dolor y la pesadez que experimentas en tu día a día.

El impacto del peso en los síntomas y la movilidad

Aunque el peso corporal no sea la causa del lipedema, un aumento de la grasa no afectada por la enfermedad puede agravar el cuadro clínico. Mantener un peso equilibrado dentro de tus posibilidades ayuda a:

  • Reducir la presión: Disminuye la carga en las articulaciones y los tejidos ya inflamados.
  • Mejorar la movilidad: Facilita la práctica de ejercicio de bajo impacto, esencial para el retorno venoso.
  • Controlar la inflamación: Evita que el tejido adiposo común genere más citoquinas inflamatorias.

Estrategias para un manejo integral (más allá de la báscula)

El tratamiento del lipedema debe enfocarse en mejorar la calidad de vida y reducir la inflamación, no solo en un número de peso. Aquí te compartimos los pilares fundamentales:

Terapias conservadoras y alivio

El drenaje linfático manual y el uso de prendas de compresión de tejido plano son herramientas clave para reducir el dolor y evitar que la enfermedad progrese rápidamente. Estas medidas ayudan a movilizar los líquidos estancados y reducir la sensación de tirantez.

Nutrición antiinflamatoria

Más que contar calorías, el objetivo debe ser una alimentación que desinflame. Priorizar alimentos frescos, grasas saludables y evitar ultraprocesados ayuda a que el cuerpo no retenga líquidos innecesarios, aliviando la pesadez característica.

Intervención quirúrgica especializada

En casos avanzados o donde el dolor limita la vida diaria, la liposucción técnica WAL (Water-Assisted Liposuction) se presenta como una opción para extraer el tejido enfermo respetando los vasos linfáticos y ofreciendo un alivio a largo plazo.