La conexión hormonal: ¿Por qué la menstruación agrava el lipedema?

Para muchas mujeres con lipedema, los días previos y durante la menstruación no solo suponen las molestias habituales del ciclo, sino un incremento notable de la pesadez, el dolor y la sensibilidad en las extremidades. Esta patología crónica del tejido adiposo tiene un componente hormonal muy marcado, lo que explica por qué las fluctuaciones del ciclo impactan directamente en el bienestar de nuestras piernas y brazos.

El papel de los estrógenos y la progesterona

Durante el ciclo menstrual, los niveles de estrógeno y progesterona varían significativamente. Estas hormonas influyen en la estructura y función de los adipocitos (células grasas). En el contexto del lipedema, estas células presentan una respuesta inflamatoria exacerbada, y la carga hormonal puede estimular la acumulación de grasa o aumentar la fragilidad capilar, agravando la sintomatología.

Retención de líquidos y congestión linfática

La caída de la progesterona antes de la regla favorece la retención de líquidos. En un cuerpo con lipedema, donde el sistema linfático ya suele estar sobrecargado, este exceso de líquido no se gestiona de forma eficiente, aumentando la hinchazón (edema) y provocando esa sensación de presión y dolor punzante tan característica.

Estrategias eficaces para mejorar tus síntomas en estos días

Aunque no podemos evitar los cambios hormonales, existen herramientas clave para que tu ciclo no sea sinónimo de sufrimiento:

  • Movimiento suave y consciente: Actividades como la natación, el yoga o caminar sin impacto ayudan a activar la bomba muscular y favorecen el retorno venoso sin estresar las articulaciones.
  • Alimentación antiinflamatoria: Reducir el consumo de sal y azúcares durante estos días ayuda a minimizar la retención hídrica. Prioriza alimentos frescos y antioxidantes.
  • Terapia de compresión: El uso de medias de tejido plano es fundamental. Aunque la piel esté más sensible, la compresión ayuda a contener el tejido y reduce drásticamente la pesadez.
  • Drenaje Linfático Manual (DLM): Recibir un masaje especializado durante la fase lútea o los primeros días del periodo puede aliviar la congestión de los tejidos.
  • Suplementación y consulta médica: Valora con tu especialista el uso de suplementos naturales que ayuden a regular el equilibrio hormonal o antiinflamatorios específicos si el dolor es incapacitante.

Recuerda que validar tu dolor es el primer paso. Adaptar tus cuidados a las necesidades de tu ciclo te permitirá gestionar el lipedema con mayor control y menos frustración.