¿Lipe-qué? ¿Lipedema? Eso fue lo primero que pensé tras escuchar el diagnóstico. La Dra. Beatriz Bendito, del Instituto Rubí, me lo dejó muy claro: daba igual cuánto me esforzara en adelgazar por los métodos tradicionales, no lo lograría. Fue la primera vez que sentí que mi condición no era mi culpa.

Llevaba años visitando endocrinos y nutricionistas mientras engordaba sin parar. Siempre la misma premisa: "con esta dieta adelgazarás". Pero tras las primeras semanas sin éxito, venía el "tienes que esforzarte más". Me hicieron sentir que el fracaso era fruto de mi falta de voluntad.

"El Lipedema va a boicotear todos tus esfuerzos hasta que entiendas cómo funciona."

El Lipedema es una enfermedad inflamatoria

No estás engordando, te estás inflamando. No tiene nada que ver con la ingesta calórica, sino con la respuesta de tus adipocitos. Hay que desinflamar el organismo a través de una alimentación adecuada. Ya lo decía Hipócrates: "Que tu alimento sea tu medicina".

En el apartado de Nutrición encontrarás herramientas para mejorar este aspecto. La clave está en desinflamar, no en pasar hambre.

Su desencadenante es hormonal

Esta enfermedad está ligada al estrógeno y suele despertarse en hitos hormonales: pubertad, embarazo, menopausia o anticonceptivos. También tiene un componente hereditario importante. Lo crucial no es saber cómo se inició, sino cómo tenerla bajo control. Puedes ver más en Estilo de Vida.

Conoce los síntomas

El Lipedema es poco conocido e infradiagnosticado. Muchos pacientes con obesidad en realidad sufren Lipedema. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Volumen localizado: Principalmente en piernas y brazos, suele ser bilateral y simétrico.
  • Sensación de pesadez: Dolor a la presión, tumecfacción y hoyos en la piel (a menudo confundidos con celulitis).
  • Desproporción: La zona afectada no responde a dietas restrictivas, mientras que el resto del cuerpo sí.
  • Hematomas y sensibilidad: Tendencia a moratones con golpes mínimos y dolor fuerte al pellizco profundo (Signo de Simarro).

¡Ante el Lipedema la actitud lo es TODO!

Si sufres esta enfermedad sabes lo dolorosa e incapacitante que es. Por eso me centro en compartir trucos y soluciones para que tomes las riendas de tu vida y le plantes cara. Sin prisa, pero sin pausa.

¡Toma las riendas de tu transformación!

Aquí os dejo el siguiente artículo: ¿Y ahora qué? Vivir con Lipedema


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